Si lo que decide es el precio más bajo
No competimos en precio de entrada: trabajo con alcance cerrado y tarifa de consultoría senior. Un freelance o una herramienta lista para usar te lo resolverán más barato.
Todas las webs empiezan prometiendo. Esta empieza descartando: en menos de 24 horas laborables revisamos tu caso y te decimos si encaja, cuánto costaría de forma orientativa y —si no encaja— con qué tipo de proveedor se resuelve mejor. Por escrito y sin discurso de venta.
Los cuatro descartes que explican el 90 % de las veces que decimos que no. Si te reconoces en alguno, no sigas leyendo: te ahorras el formulario y, de paso, la llamada.
No competimos en precio de entrada: trabajo con alcance cerrado y tarifa de consultoría senior. Un freelance o una herramienta lista para usar te lo resolverán más barato.
Instalar y ajustar una plantilla no es un proyecto de ingeniería. Se puede hacer bien y rápido, pero no en nuestro perfil.
Nuestro modelo es el inverso: entender el problema, fijar alcance y cerrar una propuesta. Sin ese paso no empezamos, porque es lo que evita que el precio se multiplique a mitad de camino.
No entregamos agentes autónomos sobre decisiones críticas sin revisión humana, sin registro de lo ocurrido y sin una forma real de pararlo. No es una limitación técnica: es cómo trabajamos.
Los cuatro son los más habituales. En la web están todos, con su motivo y con la alternativa que le conviene a cada caso: ver nuestro criterio completo →
No somos un proveedor al que se le pide y se le olvida. La mitad del resultado de un proyecto se decide en tu lado, así que lo decimos antes de firmar.
«Quiero una IA» no es un encargo. Cuéntanos dónde pierdes tiempo o dinero y dejamos que la arquitectura salga de ahí, no del gusto por la tecnología.
Alguien que pueda decidir y validar sin subir tres niveles en cada duda. Cuando existe, los plazos se cumplen; cuando no, el proyecto se rompe por carga administrativa.
Vamos rápido —semanas, no trimestres—, pero no a costa de entender mal el problema. La prisa sin análisis se paga siempre en trabajo rehecho.
Un formulario de dos minutos. Con el tipo de proyecto, lo que te cuesta tiempo o dinero hoy y qué datos o documentación entran en juego.
Respuesta en menos de 24 horas laborables, por escrito. Si vemos que no es nuestro terreno, te lo decimos y te orientamos hacia lo que sí lo es. No hay llamada de seguimiento después de un «no».
Una sesión de briefing, dimensionamos el proyecto y recibes una propuesta con alcance, precio y plazo cerrados. Antes de eso no hay factura ni compromiso.
Dos minutos de tu tiempo y un compromiso por nuestra parte: te contestamos con un veredicto claro, no con un catálogo. Si no encajamos, te lo diremos igual de claro y no insistiremos.
Escríbenos directamente a contacto@gandia.tech con la misma información. Lo leemos igual y contestamos igual.
Y una última honestidad: si al leer los descartes has visto que encajas en varios, no hace falta que rellenes nada. Nuestro criterio completo está aquí y te servirá para elegir al proveedor que sí te conviene.